RUTAS DE SENDERISMO EN GREDOS
La Sierra de Gredos es territorio de caminantes. Más de 80.000 hectáreas de montaña con circos glaciares, lagunas de altura, gargantas con pozas cristalinas y bosques que cambian de color con las estaciones. Da igual si llevas años con las botas puestas o si estás empezando: aquí hay senderos para todos.
Llevo tiempo recomendando rutas a los huéspedes que se alojan en Robledillo y he aprendido qué funciona según lo que cada uno busca. No es lo mismo una familia con niños que un grupo que quiere coronar el Almanzor.
Te cuento cinco rutas que conozco bien, con información práctica para que elijas la tuya.
Garganta de los Caballeros: agua y bosque sin dificultad
Esta es la ruta que recomiendo a quien quiere caminar sin complicaciones y volver con la sensación de haber visto algo especial. La Garganta de los Caballeros, en el término de Navalperal de Tormes, tiene todo lo que se le pide a un paseo de montaña: agua, sombra, paisaje y ningún tramo que quite las ganas de seguir.
Datos básicos
El sendero parte del pueblo de Navalperal de Tormes y remonta la garganta siguiendo el curso del agua. La ruta clásica tiene unos 8 kilómetros ida y vuelta con un desnivel moderado de unos 300 metros. Calcula entre 2 y 3 horas según el ritmo y las paradas.
Qué te vas a encontrar
El camino discurre entre robles y pinos, cruzando el arroyo varias veces por pequeños puentes o pasando sobre piedras. Las pozas se suceden, algunas con agua suficiente para refrescarte los pies en verano. El sonido del agua acompaña todo el recorrido.
El tramo final, si decides completarlo, gana pendiente y se adentra en zona más abierta con vistas al circo glaciar. Pero la mayor parte del recorrido es asequible para cualquiera que pueda caminar un par de horas.
Para quién es
Familias con niños, parejas que buscan un paseo tranquilo, gente que retoma el senderismo después de tiempo parada. También funciona como primer contacto con Gredos si no conoces la sierra.
Laguna Grande de Gredos: el clásico imprescindible
Si hay una ruta emblemática en Gredos es esta. La Laguna Grande, a los pies del Almanzor, es probablemente el paisaje más fotografiado de la sierra. Llegar hasta ella requiere esfuerzo, pero el premio merece cada metro de subida.
Datos básicos
El punto de partida es la Plataforma de Gredos, un aparcamiento a 1.770 metros de altitud al que se accede por carretera desde Hoyos del Espino. Desde allí, el sendero hasta la laguna tiene unos 6 kilómetros con un desnivel positivo de 450 metros aproximadamente. La ida lleva entre 2 y 2,5 horas; la vuelta es más rápida, sobre 1,5 horas.
Qué te vas a encontrar
El camino arranca suave, atravesando praderas y cruzando arroyos. A medida que ganas altura, el paisaje se abre y empiezan a aparecer las vistas del circo glaciar. El tramo final, más pedregoso, desemboca en la laguna con el Almanzor y los Hermanitos cerrando el anfiteatro rocoso.
El lugar impone. El agua oscura de la laguna, las paredes verticales, las cabras monteses que bajan a beber si madrugas… Es de esos sitios que entiendes por qué la gente vuelve una y otra vez.
Para quién es
Cualquier persona con una forma física razonable. No es técnica ni peligrosa, pero sí exigente. No recomendable para niños muy pequeños ni para quien no esté acostumbrado a caminar en montaña. En invierno puede haber nieve y hielo, lo que cambia completamente las condiciones.
Cinco Lagunas: Gredos en estado puro
Para quienes la Laguna Grande se les queda corta o buscan más soledad, la ruta de las Cinco Lagunas sube el nivel. Es más larga, más exigente y transcurre por alta montaña. A cambio, te lleva a un rincón donde es fácil no cruzarte con nadie.
Datos básicos
También parte de la Plataforma de Gredos. El recorrido completo ronda los 16 kilómetros con un desnivel acumulado de unos 900 metros. Estamos hablando de una jornada larga: entre 6 y 8 horas según el ritmo. Algunos la hacen en dos días, pernoctando en el refugio.
Qué te vas a encontrar
La ruta pasa primero por la Laguna Grande y continúa ascendiendo hacia el Portillo de los Cinco Lagares. A partir de ahí entras en otro mundo: un circo glaciar con cinco lagunas escalonadas, rodeado de crestas y picos que superan los 2.400 metros.
El terreno es pedregoso, con tramos donde hay que trepar ligeramente. La orientación no siempre es evidente, especialmente con niebla. Es alta montaña de verdad.
Para quién es
Montañeros con experiencia y buena forma física. Gente que disfruta con jornadas largas y no le importa madrugar. Imprescindible consultar la meteorología antes de salir y llevar ropa de abrigo aunque sea verano. Por encima de 2.000 metros el tiempo cambia rápido.
Ruta del Puerto del Pico a la Cruz del Serrano
Cambiamos de zona. Esta ruta parte del Puerto del Pico, paso histórico entre el Valle del Tiétar y el Valle de Amblés. Es un recorrido diferente, más de cuerda y vistas panorámicas que de lagunas y circos glaciares.
Datos básicos
El Puerto del Pico está a unos 26 minutos de Robledillo por la N-502. La ruta hasta la Cruz del Serrano tiene unos 10 kilómetros ida y vuelta con un desnivel de 400 metros aproximadamente. Calcula entre 3 y 4 horas para hacerla con calma.
Qué te vas a encontrar
El sendero sigue la línea de cumbres hacia el oeste, con vistas a ambos valles. A un lado, el Tiétar con su vegetación mediterránea; al otro, el Amblés con sus pastos y encinares. El contraste entre las dos vertientes es llamativo.
La Cruz del Serrano marca un buen punto de retorno, aunque el camino continúa hacia otras cumbres si quieres alargar la jornada. En otoño, esta zona es buena para setas: pinares de pino silvestre con níscalos y boletus.
Para quién es
Senderistas de nivel medio que buscan algo diferente a las rutas clásicas del circo de Gredos. También para quienes quieren combinar caminata y micología en temporada.
Garganta de Robledillo: senderismo desde la puerta de casa
No hace falta coger el coche para caminar. Desde Robledillo salen senderos que remontan la garganta del río Picuezo, con rutas circulares de diferentes longitudes.
Datos básicos
Hay varias opciones. Una ruta corta de unos 5 kilómetros que pasa por el merendero y zonas de ribera. Otra más larga, de unos 9 kilómetros, que sube hasta la Cruz Blanca de Valen con vistas panorámicas del valle. Los desniveles son moderados, entre 150 y 300 metros según el recorrido elegido.
Qué te vas a encontrar
La garganta tiene su encanto: acequias antiguas, pequeños puentes, zonas de sombra junto al río. El paisaje alterna pinar, robledal y zonas más abiertas. Sin la espectacularidad de las grandes rutas de Gredos, pero con el atractivo de lo cercano y accesible.
Para quién es
Para aprovechar una mañana sin desplazamientos. Para estirar las piernas el día de llegada o antes de volver a casa. Para familias con niños pequeños que necesitan rutas cortas. También para combinar con otras actividades: sales a caminar temprano, vuelves a media mañana y tienes el resto del día libre.
Consejos generales para caminar en Gredos
Calzado: Botas de montaña o zapatillas de trekking con buena suela. El terreno tiene piedra suelta en muchos tramos.
Agua: Lleva más de la que crees necesitar. En altura, aunque no haga calor, te deshidratas sin darte cuenta.
Ropa: Siempre una capa de abrigo y cortavientos, aunque salgas en manga corta. El tiempo en montaña cambia rápido y las cumbres tienen su propio clima.
Protección solar: El sol pega fuerte por encima de 1.500 metros. Gorra, crema y gafas.
Madrugar: Las mejores horas son las primeras de la mañana. Menos gente, mejor luz, más probabilidades de ver fauna.
Meteorología: Consulta la previsión antes de salir, especialmente si vas a rutas de alta montaña. En Gredos las tormentas de verano llegan rápido y con aparato eléctrico.
Gredos desde Robledillo
Robledillo está bien situado para acceder a diferentes zonas de la sierra. La Plataforma de Gredos queda a unos 40 minutos, el Puerto del Pico a menos de media hora. Tienes rutas a pie desde la misma puerta de la casa rural.
Después de una jornada de monte, volver a una casa con chimenea, barbacoa y piscina climatizada tiene su punto. El contraste entre el esfuerzo del día y el descanso de la tarde es parte de la experiencia.
Gredos engancha. Lo he visto con huéspedes que venían a pasar un fin de semana y ahora repiten cada temporada. Hay algo en estas montañas que invita a volver: quizá la luz, quizá el silencio, quizá esas lagunas que parecen de otro mundo. Sea lo que sea, el único modo de entenderlo es calzarte las botas y salir a caminar.